Enfermedades no transmisibles – Info básica

  • Las ENT son la causa número 1 de muerte y discapacidad en todo el mundo.
  • Las ENT son condiciones crónicas que no se pueden transmitir de persona a persona. Incluyen al cáncer, a las enfermedades cardíacas, también conocidas como enfermedades cardiovasculares (ECV), la diabetes, las enfermedades respiratorias crónicas y los trastornos neurológicos y de salud mental.
  • Hasta el 80% de las ENT son prevenibles e impulsadas por cinco factores de riesgo modificables: el consumo de alcohol y del tabaco, la dieta poco saludable, la inactividad física y la contaminación del aire.
  • Las ENT son un problema de desarrollo sostenible. 86% de las muertes prematuras por ENT ocurren en países de ingresos medios y bajos (PIMB). Las ENT también son tanto una causa como una consecuencia de la pobreza.
  • Actualmente, más de la mitad de la población mundial carece de cobertura total de servicios sanitarios esenciales. La mayoría de estas personas viven en países de ingresos medios y bajos.
  • Se calcula que más de dos mil millones de personas se enfrentan a gastos sanitarios catastróficos o empobrecedores, porque tienen que pagar directamente los servicios, los medicamentos y otros gastos relacionados, como los desplazamientos a los centros sanitarios.
  • Las ENT son a la vez causa y consecuencia de la pobreza, y afectan sobre todo a las personas y comunidades más pobres de todos los países.

9 cosas que no sabías sobre las enfermedades non transmisibles (ENTs)

Watch 9 things you didn't know about noncommunicable diseases (NCDs) on YouTube.

¡Conoce a tus ENT y los factores de riesgo!

Las enfermedades no transmisibles son un grupo diverso de condiciones crónicas que no se pueden transmitir entre las personas. Las ENT más comunes son las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, las enfermedades respiratorias crónicas, los cánceres y los trastornos neurológicos y de salud mental. Pero hay cientos de otras ENT importantes como afecciones de salud ocular, las enfermedades de salud bucodental, la enfermedad renal crónica (ERC) y las afecciones de la tiroides.

La mayoría de estas enfermedades son impulsadas por cinco factores de riesgo modificables principales: el consumo de tabaco y de alcohol, la dieta poco saludable, la inactividad física y la contaminación del aire. Por lo general, las personas están expuestas a estos factores de riesgo no por elección personal, sino como resultado de determinantes estructurales, como la disponibilidad de alimentos asequibles y saludables y de agua limpia. Estos factores de riesgo sólo pueden abordarse mediante un enfoque colectivo que abarque a toda la sociedad.  

Interviniendo sobre estos cinco factores de riesgo mediante políticas probadas y rentables destinadas a mejorar la salud de la población, se puede prevenir la mayoría de las ENT o retrasar su aparición hasta una edad avanzada. Algunas de estas políticas incluyen:

  • Impuestos y etiquetas de advertencia en los productos de tabaco
  • Prohibición del marketing del tabaco
  • Eliminar el consumo de tabaco en los espacios públicos
  • Campañas en los medios de comunicación acerca de los daños del tabaquismo
  • Prohibiciones y restricciones a la publicidad del alcohol
  • Restricciones a la disponibilidad de alcohol
  • Reducción de la ingesta de sal a través de la reformulación de alimentos
  • Promover opciones de alimentos bajos en sal en escuelas, hospitales y lugares públicos
  • Reducción de la ingesta de sal a través de campañas en los medios de comunicación y del etiquetado frontal
  • Mayor conciencia sobre los beneficios de la actividad física
  • Programas de vacunación contra el cáncer de cuello uterino

Hasta ahora, la inversión en estas medidas rentables y basadas en la evidencia ha sido insuficiente, a pesar de las promesas de los líderes y de la capacidad demostrada de estas estrategias para reducir la mortalidad evitable. ¡Es hora de liderar!

Estas intervenciones no sólo son rentables, sino que algunas de ellas pueden generar ingresos a corto plazo. Mientras que todas las medidas ofrecen un excelente retorno de la inversión a largo plazo, a través del ahorro sanitario y el aumento de la productividad y los impuestos sobre los productos poco saludables, se obtienen ingresos públicos desde el momento de su aplicación.

En esta Semana de Acción Mundial 2026 insistimos en que ha llegado  la hora de liderar El derecho a la salud es un derecho humano y los líderes políticos se han comprometido a invertir en la reducción de las ENT para 2030, ¡pero la mitad de la población mundial sigue sin poder acceder siquiera a los servicios sanitarios básicos!

 

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Es Hora de Liderar

Preguntas frecuentes

SIETE DE LAS DIEZ PRINCIPALES CAUSAS DE MUERTE A NIVEL MUNDIAL SON LAS ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES O ENT. INCLUYEN a los CÁNCERES, las ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES, los ACCIDENTES CEREBROVASCULARES, las ENFERMEDADES RESPIRATORIAS CRÓNICAS, la DIABETES, la SALUD MENTAL, las AFECCIONES NEUROLÓGICAS Y las ENFERMEDADES RENALES CRÓNICAS, ENTRE MUCHOS OTRaS.

43 millones de personas mueren cada año debido a una ENT, lo que representa el 75% de todas las muertes en todo el mundo, y se proyecta que las muertes anuales por ENT aumentarán a 52 millones para el año 2030. Aunque la carga es universal, los países de ingresos medios y bajos (PIMB) son los más afectados, pues el 86% de las muertes prematuras, entre los 30 y 70 años, por ENT suceden en los países más pobres. Esto convierte a las ENT en mucho más que un problema de salud: son un importante problema de derechos humanos y de equidad, ya que cargan desproporcionadamente a las poblaciones más pobres y vulnerables con enfermedades, discapacidad y muerte.

La ampliación y la aceleración de la acción sobre las ENT debe verse como el cumplimiento de una promesa por parte de los gobiernos. Todos los Estados Miembros de la ONU asumieron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en 2015, comprometiéndose a ofrecer salud y bienestar para todas las personas, lograr la cobertura sanitaria universal y construir un mundo más próspero, equitativo y sostenible. Las ENT están integradas en todos los ODS y tienen su propia meta, la 3.4, de reducir la mortalidad prematura por ENT en un tercio para el 2030.

Las personas, las comunidades y los países pobres se ven afectados de manera desproporcionada por las ENT. Esto se debe principalmente a una mayor exposición a factores de riesgo y a la falta de acceso a los servicios de salud. El aumento de la prevalencia de las ENT es una consecuencia de la pobreza, pero también es una causa.

En este momento, más de dos mil millones de personas enfrentan dificultades económicas porque tienen que pagar directamente por servicios, medicamentos y otros gastos relacionados, como viajes a los centros de salud. Y esto es solo la punta del iceberg: el verdadero costo de las ENT es mucho más profundo. En los hogares donde los recursos ya son muy limitados, las personas se ven obligadas a tomar decisiones difíciles; comprar la insulina que necesitan o alimentos para su familia, pagar la radioterapia o la educación, endeudarse para tratar una enfermedad crónica o perder su salud o su vida... Estas son decisiones que nunca deberían tener que tomarse, sin embargo, lo son millones de veces al día para millones de personas en el mundo. Las ENT perpetúan la pobreza, y factores como el endeudamiento y la educación interrumpida crean un ciclo de pobreza, que se transmite de generación en generación.

Las ENT también drenan las economías nacionales, ampliando la brecha entre países ricos y pobres y frenando el desarrollo. En conjunto, se ha estimado que las cinco principales enfermedades no transmisibles (las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades respiratorias crónicas, el cáncer, la diabetes y las afecciones neurológicas y de salud mental) cuestan más de 2 billones de dólares al año (o 47 billones de dólares entre 2011 y 2030). Las pérdidas anuales debidas a las ENT oscilan entre el 3,5% y el 5,9% del PIB total, y costarán, solo a los países en desarrollo entre 2011 y 2025, 7 billones de dólares, equivalente al PIB anual combinado de Francia, España y Alemania.

El derecho a disfrutar de la mejor salud posible es un derecho humano, pero no todo el mundo puede ejercerlo. De hecho, la mayoría no puede. Más de la mitad de la población mundial carece actualmente de una cobertura completa de servicios sanitarios básicos, y la gran mayoría de estas personas vive en países de ingresos bajos y medios. Y si ya es difícil acudir al médico y recibir tratamiento para una enfermedad relativamente sencilla, imagina obtener una atención de calidad para una enfermedad no transmisible, que a menudo requiere un tratamiento costoso a largo plazo o de por vida. Estas son solo algunas estadísticas que muestran cómo la brecha de la atención sanitaria afecta a las personas que viven con ENT:

  • La mitad de los adultos que padecen diabetes no pueden acceder a la insulina que necesitan;
  • Solo una de cada cinco personas con hipertensión tiene la enfermedad bajo control médico; 
  • La enfermedad renal crónica suele quedar sin tratar, y hasta el 90 % de los casos no se diagnostican hasta que se necesita una diálisis o un trasplante para sobrevivir;
  • Más del 90 % de los pacientes con cáncer en los países de bajos ingresos carecen de acceso a la radioterapia.

La razón más común por la que las personas no pueden acceder a una atención sanitaria de calidad es el coste. Muchas personas en los países de ingresos bajos y medios carecen de cobertura sanitaria, o bien su cobertura es demasiado limitada, por lo que se ven obligadas a pagar la atención sanitaria de su propio bolsillo. Cada año, millones de personas se ven abocadas a la pobreza extrema debido a los gastos sanitarios que deben sufragar de su propio bolsillo. Muchas más mueren a causa de enfermedades tratables porque no pueden permitirse pagar la atención sanitaria. 

Sin embargo, también existen otras barreras que impiden el acceso a la atención sanitaria. En muchas ocasiones, las personas viven demasiado lejos de los centros de salud como para poder plantearse acudir a ellos cuando lo necesitan, especialmente si requieren atención periódica. En otras ocasiones, los servicios simplemente no están disponibles o son de tan baja calidad que resultan ineficaces. Por ejemplo, el 47 % de la población mundial (3800 millones de personas), y el 81 % en los países de ingresos bajos y medios-bajos, tiene poco o ningún acceso a herramientas de diagnóstico básicas, incluidos los diagnósticos de laboratorio y las técnicas de diagnóstico por imagen. Cada año se producen 8,6 millones de muertes evitables debido a la baja calidad o al uso insuficiente de la atención sanitaria en los países de ingresos bajos y medios. 

A pesar de su prevalencia e impacto, tenemos las herramientas para cambiar el rumbo de esta epidemia crónica. Se estima que el 80% de las ENT pueden retrasarse hasta una edad avanzada o prevenirse por completo reduciendo la exposición a los principales factores de riesgo de ENT: el tabaco, el alcohol, las dietas no saludables, la falta de actividad física y la contaminación del aire.

Las mejores inversiones de la OMS para la prevención y el control de las ENT son un conjunto de intervenciones comprobadas para reducir la exposición a los factores de riesgo de las ENT. Son rentables y tienen un retorno de la inversión promedio de 12 a uno. Un estudio de 2022 publicado en The Lancet se basa en estas mejores inversiones, y agrega varias intervenciones de bajo costo y alto impacto para la atención de las ENT. Demuestra que mediante la introducción de un paquete realista y rentable de 21 intervenciones de prevención y tratamiento de las ENT, los gobiernos pueden evitar 39 millones de muertes en países de ingresos bajos y medios. Estas intervenciones podrían generar un beneficio económico neto promedio de $2.7 billones, o $390 per cápita, entre 2023 y 2030. La implementación de este conjunto de intervenciones requerirá de una inversión adicional de US$18,000 millones anuales durante el mismo período de siete años, lo que equivale a que los ministerios de salud del mundo inviertan el 20% de sus presupuestos a las ENT. Los beneficios económicos de implementar este paquete superan la inversión por 19 a uno.

Los impuestos y las regulaciones sobre productos no saludables son intervenciones clave para mejorar la salud de la población y generar fondos que pueden canalizarse hacia la prevención y el tratamiento de las ENT, pero estas políticas generalmente se topan con una fuerte oposición de las industrias involucradas. Una prioridad para la acción colectiva es contrarrestar las estrategias de la industria para influir sobre las políticas a expensas de nuestra salud. Descubre en estos videos cortos cómo países como México y Barbados están tomando medidas contra la industria de alimentos ultraprocesados.

Liderazgo en las ENT significa tomar medidas audaces para poner la salud y el bienestar de las personas y del planeta en primer lugar, por delante de los intereses de las poderosas corporaciones multinacionales de industrias que dañan la salud, como las de los combustibles fósiles, los alimentos ultraprocesados, el tabaco y el alcohol. Significa cumplir con los compromisos asumidos de implementar las políticas y las inversiones necesarias para lograrlo, y hacerlo ahora.

Sabemos qué es lo que funciona para avanzar en la lucha contra las ENT, y todos los países –incluso aquellos que tienen pocos recursos– pueden salvar vidas y ahorrar dinero si implementan las políticas adecuadas. No hay excusa para seguir sin hacer nada.

Necesitamos que las y los líderes den un paso adelante y sean pioneros dando su ejemplo, siendo parte de la masa crítica que se necesita para detener la ola de sufrimiento y de muertes evitables a causa de las ENT.
 

Una Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas (RAN ONU) es un evento importante organizado por la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), el principal órgano de toma de decisiones de la ONU, que representa a los 193 Estados Miembros y gobiernos. Estas reuniones se convocan para abordar problemas globales urgentes que requieren atención y acción política de alto nivel. Las RAN de la ONU relacionadas con la salud impulsan los debates sobre salud, garantizando que los gobiernos participen al más alto nivel político.
 

Se han celebrado cuatro RAN de la ONU sobre Enfermedades No Transmisibles (ENT), siendo la última la de septiembre de 2025. En ella se acordaron compromisos y objetivos clave, y ahora es fundamental que la sociedad civil mantenga la presión para que estos se traduzcan en medidas concretas sobre el terreno

Las ENT causan muerte y discapacidad, y son a la vez causa y consecuencia de la pobreza, destruyen las economías de millones de familias cada año y cuestan billones a los gobiernos nacionales.

Los gastos catastróficos debido a los pagos de bolsillo por atención en salud empujan a aproximadamente 100 millones de personas en todo el mundo a la pobreza extrema cada año. La COVID-19 y sus medidas de contención han exacerbado estas desigualdades y creado nuevas vulnerabilidades. Las economías nacionales y mundiales también se están viendo drenadas por los costos directos e indirectos de las ENT. Las pérdidas anuales del PIB oscilan entre el 3,5% y el 5,9%, y la cantidad que habrá costado a los países en desarrollo sólo entre 2011 y 2025 será de 7 billones de dólares, equivalente al PIB combinado de Francia, España y Alemania en 2022.

En total, se estima que las cinco principales ENT (las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades respiratorias crónicas, los cánceres, la diabetes y las afecciones de salud mental) costarán 47 billones de dólares entre 2011 y 2030, un promedio de más de 2 billones de dólares al año. El costo humano desigual de las ENT es motivo suficiente para tomar medidas urgentes, pero los impactos económicos subrayan que el mundo no puede darse el lujo de seguir desatendiendo a las ENT.

El costo de la inacción sobre las ENT es mucho mayor que la inversión requerida. Sabemos cómo invertir de manera inteligente y efectiva en la prevención y el manejo de las ENT: es hora de que los gobiernos respondan a sus compromisos y destinen los fondos públicos a salvar y mejorar las vidas de millones. 
 

La Alianza de ENT (NCDA, por sus siglas en inglés) hace un llamado a los gobiernos a crear un mundo más justo y saludable mediante la implementación de soluciones basadas en evidencia para prevenir y controlar las ENT. Necesitamos liderazgo para convertir los compromisos gubernamentales en realidad ahora. Estas son nuestras cinco prioridades:

  • ACELERAR LA IMPLEMENTACIÓN: Es hora de que los gobiernos impulsen el cambio. Acelerar la implementación nacional de las recomendaciones de políticas sobre ENT para impulsar un avance rápido hacia la salud y el bienestar universales, garantizando que nadie se quede atrás. Es hora de liderar.
  • ROMPER CON LOS SILOS: Si nos unimos, podemos romper con la atención fragmentada en silos, y lograr resultados más sólidos que superen las limitaciones tradicionales. Las y los líderes pueden lograr más mediante acciones integradas.
  • MOVILIZAR LA INVERSIÓN: Liberar fondos vitales para la prevención y atención de las ENT para alinear los recursos con la magnitud del desafío. Las y los líderes mundiales pueden generar inversiones impactantes que resulten en sociedades más saludables.
  • RENDIR CUENTAS: Vigilar, medir los avances y el cumplimiento de los compromisos con la prevención y atención de las ENT a largo plazo. Se trata de que las y los líderes se mantengan fieles a sus promesas, rindan cuentas y cumplan sus compromisos para mejorar la salud para todas las personas.
  • INVOLUCRAR A LAS COMUNIDADES: Activar el liderazgo comunitario y poner a las personas que viven con ENT en el centro de las colaboraciones para la respuesta a las ENT.
     

Estamos convocando a todo tipo de liderazgo, desde el comunitario hasta el mundial, para que dé un paso firme hacia adelante en el relevo del liderazgo en ENT.  Para asumir tu liderazgo puedes:

Contactar con autoridades del gobierno local, especialmente con quienes están a cargo de las políticas o de la toma de decisiones.

Compartirles información sobre la carga de las ENT.

Conectar con activistas de las ENT y con la comunidad de ENT local.

Exigir que el gobierno escuche e incluya a las personas que viven con ENT en los procesos de formulación de políticas.

Asistir y apoyar los eventos y las actividades sobre las ENT que estén a tu alcance. Puedes encontrar más información aquí: https://actonncds.org/events

¡Únete a la Semana Mundial de Acción sobre las ENT!